STATEMENT
Partiendo de las posvanguardias como proyecto inconcluso totalmente domesticado y acorderado, de cordero, por el sistema artístico y cultural el artista hoy tiene la posibilidad, la capacidad de leer la historia y trabajar con una lógica consciente del medio en el que se desenvuelve . Está implícito que la creación ética y estética genera diversas manifestaciones discordantes entre sus espectadores las cuales van desde el rechazo y la versión a la aceptación y la reflexión, la censura y la polémica hasta proyectar el proceso mediatizado el cual es hoy el mayor formador de opinión sin criterio, pero sobre todo, el mayor poder del sistema capitalista. Si en los sesenta se decía que el medio es el mensaje hoy podríamos decir que el medio es el poder.
Más que una idea específica me interesa trabajar a partir de un conjunto de inquietudes personales y del imaginario social mediante la tensión entre varias ideas. Desde 2010 que empecé el Bachillerato de artes plásticas he estado interesada en interrogar, revisar, poner en duda, en evidencia los modelos de representación y órdenes disciplinares. No me interesa un medio específico, sino que discurro a partir de lo que más convenga para el trabajo. Por eso durante años vengo realizando dibujos, pinturas, esculturas, grabados y fotografías. Hace muchos años que dejé de pintar porque me quedé en eso, pintando, y estaba hablando de otras cosas que son, entre otras, la Historia de la pintura.
Entre los recursos plásticos que utilizo busco generar una tensión entre conceptos opuestos, así como volver a repensar orígenes, lugares comunes, como la moral y los buenos principios, el gusto, lo sublime, lo normal y lo correcto, el bien común y la sensibilidad, la belleza y la frialdad, lo raro, loco, obsoleto, el absurdo y la libertad, el azar y la raza, la estética y la ética. No creo tensiones sino que pongo ideas en tensión. Tampoco me considero una profeta que tenga ideas y deba transmitírselas a la gente. No pretendo decir a nadie cómo pensar, el Arte no va de eso, sino que como persona hay cosas que me causan inquietudes, me atraen, y busco ponerlas en tensión para resaltar esas contradicciones en las que vivimos, o simplemente para disfrutarlas. Yo llamo a eso Arte, me gusta.
En mi caso constituyo objetos por un lado comprados, regalados, encontrados o heredados, y por otra parte, cosas hechas por mis manos que se amontonan y amasijan para encontrar formas. Lo divino aparece con la coherencia de los objetos, son como mini-collages verticales que son ensamblados dependiendo de el humor, pueden ser de inspiración africana pero algunos contienen materiales milenarios, como el coral, situados junto con piezas producidas por el comercio chino con el fin de ser consumido por las masas occidentales. Una de las razones de mis figuras totémicas y feitiços (denomino así a las piecitas pequeñas) es la de revelar deidades del tiempo mítico y/o contemporáneo, hacen reaparecer ídolos simbólicos, que son ante todo una forma y una cosa; estas figuras son para mí una de las maneras más eficaces para la expresión de la devoción.
Este proceso interroga lo sagrado, el tótem y su grado cero, el fetiche. Pero no buscando revelar la figura ya existente sino buscando algo de un orden mágico. Una investigación en torno a la importancia de ciertos mecanismos ocultos de funcionamiento humano. Un trabajo con cuerpos objetuales que podrían tener diverso uso y significado con asociaciones que se realizan desde lugares culturales inconscientes, desde mecanismos de atracción y seducción que se resisten a ser desvelados y permanecen ocultos.
Una seducción que no se basa solamente en las manifestaciones visuales o epidérmica del ingenio de la agudeza, sino en la resistencia al desocultamiento que trabajo desde el Arte desde la indagación hacia algo como la conciencia primitiva de la vida.